Después de sobrevivir a un encuentro cercano con la muerte, llegué a la mansión Rinaldi con Aidan a mi lado. Al entrar, mi mirada se posó en Luca, quien era aún más impresionante en persona que en las fotos. Su cabello oscuro enmarcaba unos penetrantes ojos grises, y su piel pálida resaltaba su belleza. En ese momento, supe que enamorarme de él no sería difícil. Mientras observaba a Luca, no pude evitar notar la presencia de otro hombre, alto y de tez pálida, cuya apariencia emanaba un aura misteriosa, casi como si fuera una auténtica momia resucitada. Al lado de este enigmático hombre, estaba una mujer rubia con un cabello largo y lacio que la hacía parecer una verdadera Barbie. Su belleza era impactante y contrastaba con la oscuridad que parecía rodear al hombre alto. Ella era luz y é

