Daska sonrió y pensó por un momento. Destiny... Era un nombre hermoso. Era su futuro, el destino que le esperaba a la casa Vlad estaba a cargo de sus hijos. Estaba acongojado. A su lado tenía solo a su pequeña. Radis le había cortado un brazo al llevarse a su otro hijo. Estaba enfurecido, pero lo peor era que ni siquiera sabía bien como recuperarlo. —¿Qué ocurre? —preguntó en voz baja, su tono estaba cargado de preocupación. Daska vaciló por un momento antes de hablar. Debía contarle todo a Island. —Alguien vino a verme. Dice que es hijo de tu padre. Island se quedó inmóvil. —¿Qué? ¿De qué estás hablando? Daska extendió las fotos hacia ella, permitiéndole verlas. Island las tomó con manos temblorosas, examinándolas una por una. Sus ojos se llenaron de lágrimas al reconocer el rostr

