Capítulo 24

1647 Palabras
Inicio la mañana despegando la cara de la almohada, me siento la cara pegajosa, al parecer se me ha escapado la baba por dormir con la boca abierta. Me remuevo entre las sabanas para liberarme de ellas como si de un capucho se tratara, ¡Ah!, ¡Mmm! Me estiro con energía todavía acostada. Este no es el mejor de los métodos para zafarse del sueño. A la final me quedo tumbada en la cama fuera de las sabanas viendo el techo y escuchando el canto de las aves que pasan. Hoy amaneció nublado por lo que alcanzo a ver por la ventana; le habitación permanece fría y la cama caliente, es un tiempo como para no levantarse y tomar chocolate caliente o un relajante te de manzanilla. De solo pensarlo me dan ganas de tomarlo. ¿Tendré en la despensa alguna de esas cosas? No lo creo. Dialogo con mi mente entre dormida y despierta mientras doy vueltas en la cama. Busco el teléfono encima de una mesita de vidrio que alcanzo con facilidad al estirara el brazo. La luz me encandece un poco al prenderlo haciéndome parpadear varias veces para adaptarme a esa luz. Tengo un mensaje de mi madre. Hola cariño, buenos días, ¿Cómo amaneciste? Ya estoy llegando donde la familia Parra. El viaje fue rápido y tranquilo, gracias a Dios. Te deseo un feliz inicio de semana y que te diviertas mucho en estos días. Te amo. Mama. Me da alegría saber que ha llegado con bien y que no ha tenido dificultad alguna durante el viaje. Por cierto, ¿Qué hora es? No le di importancia mientras veía el mensaje. Son… ¡Las ocho y cuarenta de la mañana! — No puede ser — me paso las manos por la cara — me estoy acostumbrando mucho a esto de levantarme tarde por las mañanas. El mensaje es de hace unos treinta minutos. Eso quiere decir que salió de aquí y de una consiguió autobús para viajar. Le respondo su mensaje para que sepa que estoy bien. Buenos días mama, por segunda vez. Amanecí bien, ahorita es que me estoy levantando después de un sueño reparador :). Que bueno que tu viaje fue rápido, pensé que tardarías más, ¿Ya estás en casa de los Parra? Gracias por tus buenos deseos, feliz inicio de semana para ti también. Te quiero mucho Diana. Me levanto para mi rutina matutina como todas las mañanas con su inicio en el baño. Cuando me desperté en la madrugada no me había dado cuenta que mi madre dejo la casa limpia; ahora que la veo a la tenue luz de la mañana, el piso esta brillante, la sala y la cocina bien organizada, y el baño principal en las mismas condiciones de pulcritud. Ella siempre me ha enseñado que el orden y la limpieza son esenciales en un hogar, eso representa a los que allí habitan y sus buenas y malas costumbres; en mi tiempo trabajando fuera de casa por dos años, fue una de las cosas que más agradecí, el saber cuidar un hogar así no fuera mío. Llega un mensaje a mi teléfono, y luego dos más. El primero que reviso es la respuesta de mi mama. Se te pegaron las sabanas jajaja. Me alegra que amanezcas bien cariño. Deje la casa limpia para que no la tengas que arreglar hoy. En la nevera hay varias cosas que puedes preparar esta semana antes de venirte. Ya tengo un rato de haber llegado donde la familia Parra, están bien dentro de lo que cabe, el señor Peter anda sentado en su cuarto viendo televisión y la señora Carmen contándome de su vida. Hablamos más tarde. Te amo. Mama. Ya hablare con ella posiblemente en la noche, la conozco cuando se instala a hablar con sus amigas. Prosigo a revisar los otros dos mensajes que me han llegado. Son mensajes de Ram. Que temprano. Buenos días Diana, ¿Cómo has estado?, ¿Qué tal tu fin de semana? Ye he ido hablando con alguno de los chicos y hemos quedado que mañana iremos al Picacho, ¿Qué te parece? Seguro te emociona. Ram Mare. — ¡Si! — exclamo en voz alta — por fin podre ir a la montaña no será sola. El otro mensaje es una imagen que me ha enviado de una flor blanca con el centro amarillo con un mensaje de buenos días. Que tierno. Hola Ram. Buenos días para ti también. He estado bien, no he hecho mucho en estos días, el fin de semana lo pase haciendo algunas cosas que me gustan para pasar el tiempo, ¿Tu cómo has estado?, ¿Qué tal el inicio de tus vacaciones? Diana. Envío el primer mensaje y luego escribo otro. Y claro que estoy emocionada, tengo demasiado tiempo sin ir. Tengo años sin subir no me lo perdería por nada, ¿Quiénes han confirmado para ir? Diana. Preparo el desayuno mientras espero la respuesta. Enciendo la televisión y coloco un canal de música, están pasando música pop. No puedo evitar colocarme a cantar a todo pulmón mientras cocino y bailoteo un poco de allá para acá. Entra un mensaje. Yo también he estado bien, sin muchas novedades. He aprovechado para descansar y colocar algunas cosas al día en casa. Me han confirmado Ferd, Nicole, Hanny, José y un amigo llamado Richard. Todavía faltan algunos, seguro confirman más tarde si irán o no. Ram Llega otro mensaje después de ese. Por cierto ¿Qué pasatiempos tienes? Seguro debes hacer muchas cosas para no aburrirte en todo el día, ¿Cierto? Ram Me distraigo leyendo los mensajes momentáneamente y se me olvida que estoy cocinando. De repente me llega un olor a ahumado. — ¡MIS PANES! Se han chamuscado un poco. Ya no lucen tan apetitosos como al principio; pero no pienso cocinar algo nuevo. Tendré que quedarme con mi desayuno quemado. Sirvo los carbones que me han quedado por comida y me siento en la mesa del comedor para desayunar. Pego un mordico y… mmm. No están tan mal, el queso derretido esta genial. Mientras como me dedico a responder. Por estar escribiendo contigo se ha quemado mi desayuno. Eres un objeto de distracción esta mañana. Es bueno saber que ya varios han confirmado, espero que no nos dejen mal mañana, ya sabes como suelen ser esas salidas donde uno invita a varias personas. Diana. Mis pasatiempos son leer, escuchar música, ver televisión, pasear, ver tiendas, y no sé, muchas cosas. Con tal de que sean divertidas, procuro tener con que entretenerme. Diana. Esto de escribir y comer no es tan fácil como parece. Pero es entretenido. Llevaba años sin hacerlo, me siento como una adolecente. Llega su respuesta. ¿Yo un objeto distractor? Hasta donde se estoy en mi casa sin molestar a nadie, solo mandando inocentes mensajes informativos a una amiga para confirmar si mañana ira a subir la montaña con el grupo, ¿Y en que resulta? En un desayuno quemado por una señorita distraída en la cocina. Buen provecho ;) Ram. No creo que nos dejen mal, y si es así sería algo que normalmente pase. Por eso uno siempre invita amucha gente para terminar yendo un grupo reducido lo suficientemente unido como para realizar las demás salidas futura. Y luego los que no fueron dicen: Oh, ¿Por qué no nos invitaron si somos bellos, hermosos, carismáticos y sus amigos? Y nosotros, los que si cumplimos decimos: porque somos aún más bellos, hermosos y carismáticos que ustedes, además somos responsables y no embarcadores. Luego de igual manera los invitamos y todos felices. Ram. No puedo evitar reírme con aquel mensaje: Bello, hermosos y carismáticos. Que ocurrencia. Sin duda alguna tiene razón, siempre que se cuadra una salida en grupo hay que invitar a una gran cantidad de personas hasta que se crea el grupo reducido y definitivo que si ira. Es realmente extraño cuando se logra que todos los que uno invita si vayan. Lindos pasatiempos, un día deberías hablarme más sobre ellos. Ya te dejo para que desayunes tranquila y no vayas a decir que te atragantaste por mi culpa jajaja. Feliz día, luego hablamos sobre quienes irán en definitiva. Ram. Me despedí de él y pude terminar mi desayuno con tranquilidad después de haberme reído un poco más por sus comentarios. Pase toda la tarde recreándome con mis pasatiempos, sobre todo con uno de mis preferidos. Buscar películas extrañas de ciencia ficción en distintos canales y grabarlas, o buscar películas conocidas y decir los diálogos hasta cansarme. Todo el día estuvo nublado y con un clima friolento, pensé que llovería pero no ocurrió. Ahora tomo un tiempo para volver a revisar si mi amigo George me respondió. Inicio la sesión en la red social y espero a que entre. Sí, tengo un mensaje de él. Hola de nuevo mi amiga. Me alegra saber de ti. Claro que también ya tengo un tiempo desde que regrese acá a Caibo, pero aún me ha llevado algo de tiempo la adaptación. Como quería hacer otras cosas me estoy dedicando a estudiar y trabajar algo que siempre me ha apasionado. La mecánica automotriz. Incluso, pronto estoy pensando salir del país para hacer un curso relacionado con algunas cosas que debo pulir. George Barro. Le repondo porque veo que está en línea. Que genial, es bueno saberlo. Si algún día tengo que reparar mi auto ya se a quien puedo acudir. Diana Caballero. Suena el timbre de mensaje con su respuesta casi inmediata. Jajaja, claro que si mi amiga. cuenta con eso. Ey, pasame tu número así te llamo y nos comunicamos más fácil, ¿Te parece? George Barro. Así será más fácil y nontendre que estar entrando a cada rato para ver si me escribió o no. Escribo mi número telefónico y se lo envío. Espero tu llamada. Diana Caballero.
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