Aún en casa de Sergio... ÁNGELA Uy, mi primito ya se desesperó, cómo quisiera burlarme de él en su cara y en este preciso momento, pero debo aguantar la carcajada por el bien de todos. Entramos a la habitación de Luciana y ella se cruza de brazos. — Ese es el clóset de Luciana, — indica Sergio — puedes tomar lo que quieras — Lu tuerce los ojos — y allí está el baño donde podrás vestirte sin interrupciones — Muchas gracias, primito, pero creo que no es necesario que se queden a vigilarme. Veo una libreta que Lu tiene en su buró, quizá allí pueda escribir algo. Alguien toca la puerta y Lu abre mientras yo elijo en su clóset. — ¿Sí? — Patrón, — escucho la voz de Almita — antes de irme a descansar, quería entregarle su celular, se le olvide abajo y estuvo sonando — Gracias Almita,

