38. La magia se ha disuelto POV Maddox Mi visita no parece sorprenderle. Cuando entro a la habitación, Alan me observa desde la cama con una calma tan forzada que roza la ironía. La luz gris que entra por la ventana apenas ilumina su rostro demacrado, pero la chispa en sus ojos sigue ahí, como si ni la enfermedad lograra apagarle el ego. —Vaya —dice con voz áspera. —Pensé que te tomarías más tiempo. —Ya lo decidí —respondo, cerrando la puerta tras de mí. No necesito rodeos. —Estoy de acuerdo. Alan entrecierra los ojos, como si quisiera asegurarse de haber escuchado bien. —¿De acuerdo… con casarte con Clarisse? Asiento, sin apartar la mirada. —Sí. Pero aún tengo que averiguar cómo convencerla. Una sonrisa lenta, casi triunfadora, se dibuja en su rostro. Es la expresión que siempr

