73.La fragilidad de la confianza POV Maddox —Acusadas, pónganse de pie. La voz de la jueza retumba en la sala como un disparo seco. Firme. Inapelable. Y entonces, las vi. Mi madre fue la primera en levantarse. El paso del tiempo y la culpa se notaban en su cuerpo, en su forma de temblar ligeramente al apoyarse en la mesa. No levantó la mirada. No buscó compasión. Tal vez porque ya no tenía fuerzas. O tal vez porque entendía que no había excusas. Del otro lado, Melissa también se puso de pie. Pero en ella no había ni temblor ni remordimiento. Su mentón alzado. Su mirada desafiante. Esa arrogancia intacta que la había acompañado siempre. Como si aún creyera que el apellido Bresson podía salvarla. Y por un instante, todo se quedó en silencio. La jueza hojeó el expediente. Un archivo g

