22. “Imprevisto indeseable” POV Clarisse El lunes llega en un suspiro. Siento que lo poco que quedó del fin de semana no me alcanzó; además, la sombra de Rose ha permanecido en mi nuca desde entonces. Llego a la oficina con pasos medidos, como quien no quiere hacer ruido. El miedo no se ha ido del todo, pero no puedo esconderme para siempre. La mañana avanza con su ritmo monótono y, por un rato, la ausencia de Maddox me da un respiro casi tangible. A las diez, sin embargo, el timbre del elevador ejecutivo suena y mi corazón se me acelera. Contengo la respiración mientras la puerta se abre. Él baja solo. Un alivio cálido me recorre el cuerpo y, por un instante, vuelvo a sentirme anclada a la realidad. —Buenos días, señor Sterling —digo, cuidando cada sílaba. —Buenos días. —Su voz suen

