67. No volveré POV Rose Después de ese encuentro, me quedé en silencio. No sé cuántas veces cerré los ojos en esas horas, pero cada vez que lo hacía aparecía lo mismo: el rostro de Connie. Esa niña… esa pequeña a la que dañé sin siquiera tocarla. La hija de mi hijo. La niña que debí proteger. Su mirada me atravesó como un puñal. Y por primera vez en mucho tiempo, no pude justificarme. Ella —la mujer que ahora es mi nuera— tampoco dijo nada después de que la pequeña entró a la sala. No la culpaba. Yo misma no habría sabido qué palabras usar para dirigirlas hacia mí. Me quedé sentada unos minutos más, apenas tocando la taza de té. No bebí otro sorbo. Solo sentía la porcelana tibia bajo mis dedos, aferrándome a lo único que aún tenía cierto calor en mi mundo. Porque dentro de mí… todo

