Parte 1.
Prólogo.
Existen muchos libros referentes al embarazo, desde la perspectiva emocional, familiar y medicinal, sin embargo, la finalidad de escribir esta reseña es principalmente contar mi experiencia como una persona asintomática.
En este punto es de abrir la interrogativa, ¿Qué es, o a qué se refiere el ser una persona asintomática? Asintomático significa que no hay síntomas*, es decir, puede llevar una enfermedad, infección o algún problema biológico – médico sin presentar síntomas o algún aviso de malestar.
La problemática no radica solamente en el caso de las enfermedades, sino también en la concepción, en mi experiencia, me enteré de mi embarazo dado a un reflujo que confundí con la gastritis que meses atrás me habían detectado, por lo que lo ignoré, luego enfermé de gripe y fue tan fuerte que terminé asistiendo a una consulta médica, donde mi pareja consideró prudente comentarle a la doctora sobre mi fecha del último periodo, claro, la cual era ligeramente dudosa por la falta de registro; al hacerme la prueba de embarazo de sangre quedé muy sorprendida con la noticia.
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002217.htm
La noticia.
Cuando recogí el resultado de la prueba de embarazo de sangre, me sentía nerviosa, la curiosidad me corroía mi interior, era algo que deseaba desde algún tiempo atrás. La doctora dijo con toda seriedad que era positivo, mi sonrisa se expandió hasta el borde y emocionada miré a mi pareja, quien tenía los ojos abiertos como platos, sorprendido.
La doctora continuó hablando sobre los cuidados y prioridades que tiene una que tener al principio del embarazo, mencionó las rutinas saludables más recomendadas, la alimentación equilibrada y sin duda, el ácido fólico.
Tiempo después compartimos la noticia con la familia.
Primer Trimestre.
La doctora calculó el tiempo de gestación basado en la fecha aproximada de última menstruación que fue de un mes, dos semanas. Me encontraba a la mitad del primer trimestre y sin síntomas “normales” o “comunes” propias del embarazo.
Al comenzar la concepción, viene la división y multiplicación celular del feto, que es lo que genera los primeros síntomas. Siendo estos la fatiga, las náuseas y vómitos, sensibilidad en los senos, los famosos cambios de humor, el estreñimiento y los tormentosos antojos.**
La familia de mi pareja tienen sus respectivas costumbres y actividades propias, las cuales son muy diferentes a las de mi familia, por lo que la comida también resultó ser diversa, algunos alimentos fueron desagradables para mi gusto, haciéndome sentir náuseas, sin embargo, no puedo acreditar que esa sensación sea propia del embarazo.
Hubieron días donde platicando con mi cuñada, concuña y suegra, salía a colación las interrogativas de los síntomas, ¿Cómo van las náuseas? ¿Qué tal el cansancio? ¿Mareos? Etc., a todos los cuestionamientos respondía negativamente, “no sé, no siento nada, creo que soy afortunada”.
Para la última semana del primer trimestre, es decir, para la semana 11, aproximadamente, tuve un fin de semana de abrumadoras náuseas, al punto de no poder comer ni un sólo bocado, llevándome a la fatiga extrema.
https://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/embarazo-maternidad/mi-embarazo/etapas-embarazo.html