¿Es real?

2830 Palabras
Al salir cierro de manera brusca la puerta. Tengo mal genio, ¿por qué Shyllen tenía que parar en el mismo lugar que ese doctor? Sé que ella cree en las personas, pero él es un hombre acostumbrado a jugar con todas las mujeres. La pobre de Samanta sufrió por el desprecio de Cohen. Ella llego como residente al área de urgencias, muchas de las nuevas no conocen la fama y récord amoroso del doctor. Iniciaron un romance, le prometió tantas cosas y la ilusionó para luego de unas cuantas calentadas de cama… dejarla. Siempre le pidió no hablar de su relación, que, por el trabajo y el compromiso que tiene, según era mejor mantener todo en secreto, que él arreglaría todo para poder hacer pública su relación y así evitar problemas laborales. Ahora la pobre está trabajando en otra ciudad y dejando atrás la relación por la que aposto por más de un año, un año en el que lo compartió con muchas, pero solo se enteró de pocas. Me enteré sin querer de su relación, un día que ingresé al cuarto de médicos. Quise empezar por hacer el aseo al baño, así que dejé todas las cosas en la ducha y cuando me disponía a iniciar mi labor ellos ingresaron, iba a salir, pero no me dieron tiempo, me toco quedarme quieta y muy calladita. Samanta inicio a reclamarle porque lo encontró muy caliente en los brazos de una jefe de enfermería, pero él no le dio importancia y le explicó algo de una enfermedad que padece, algo llamado satiromanía (conducta s****l descontrolada). Luego dijo que ella era otra más que no lo comprendía, así que no perdería su tiempo explicando cosas que ella no entendería. Antes de salir le dejó claro que todo entre ellos había terminado y que él no cambiaría por ella ni por nadie. La pobre chica inicio a llorar, no tuve de otra que salir y tratar de consolarla, no pensé que ese hombre pudiera ser tan frio. Desde ese día Samanta confió en mí y me conto de las muchas que vio pasar por los brazos de ese hombre y que trato de asimilar su condición, que lo complacía en cada oportunidad, pero no fue suficiente, él siempre ponía sus ojos en otra y otra, era como si su deseo no tuviese limite. Adicional le pidió asistir con una terapeuta s****l, pero él muy sínico dijo que disfrutaba de su condición. No deseo que mi hermana haga parte de su colección de aventuras sexuales, ella a cuidado de mí y yo haré hasta lo imposible por cuidarla también. Mi pensamiento se detiene, cuando la veo ingresar y sé que me quiere interrogar, pero no le voy a decir nada aún, este no es el lugar… ¡y no se aguantó! Pienso cuando escucho su llamado. ─ Kaliza ¿qué te pasa con el doctor? ¿por qué eres tan grosera con él? ─ Shyllen de eso hablamos en la casa, por el momento quiero que me acompañes a un lugar ¿Puedes? ─ veo que duda, pero quiero ir por una pizza, y no quiero arruinar mi almuerzo. Así que decido rogar un poco. ─ ¡Porfa! Shy, prometo que te explicaré y contestaré todo lo que quieras, pero si te fijas, este no es el lugar correcto y no quiero que seas el tema para alimentar a todos estos buitres. ─ con mi explicación, mi carita de perro y la súplica de mis manos, logro que acceda. Al llegar a la pizzería Marcus nos atiende con el mismo ánimo de siempre, no pregunta lo que pediremos, solo dice que en cinco minutos trae el pedido. ─ Sí, ya sé que te debo una explicación, solo déjame almorzar en paz. ─ prefiero intervenir antes que Shyllen inicie hablar. Veo ingresar al demonio angelical acompañado de dos chicos muy atractivos, nos saluda con un movimiento de mano y se sienta frente a la mesa de nosotras. Al terminar el almuerzo le digo a Marcus que me pase la cuenta, pero me indica que el Príncipe Alfa ya pago todo. Es un hombre muy atento, amable y detallista, pero sé que no es solo conmigo. ─ ¡Vaya! Pero ya tienes un muy buen pretendiente. ¿te gusta? ─ Mucho ─ contesto con voz apagada. ─ Veo que es muy atento contigo. ─ agrega mi hermana en lo que toma un poco de su gaseosa. ─ Es igual con todo el personal de limpieza y administrativo ─ aclaro, aunque yo quisiera ser especial ─ siempre los sorprende con refrigerios y obsequios para sus cachorros, así que acá no hay atención preferencial. ─ Pues yo no opino lo mismo, desde que ingresó no te quita la mirada. ─ las palabras de Shyllen me alientan a pensar en un quizá, pero él puede tener a cualquier mujer, una de mejor posición, no una de limpieza, ellos no fijan sus ojos en los de rango tan bajo, a menos que sea su mate, en este caso su Luna. ─ Sabes muy bien Shy, que ver no es lo mismo que tener, él debe ser como el doctor Cohen, hombres que cuentan con todas las cualidades físicas suficientes para meter en la cama a la mujer que deseen, y luego que su compañera aparezca, simplemente la desechan y ya. ─ digo sacudiendo mis manos en lo que continuo ─ Acá no estamos para creer en cuentos de hadas, debemos vivir la realidad, por más que él me guste o me vea como dices que “supuestamente me ve” ─ hago comillas con mis dedos. ─ Digo lo que veo, es solo eso. ─ ignoro su comentario y continuo. ─ No dejaré que me vea como su juguete nuevo, si se fija en mí, que lo haga porque en verdad le gusto y no para tener una relación a escondidas o clandestina. Quiero algo de verdad, alguien que le grite al mundo que soy su novia, no la que deba besar a escondidas y luego ser castigada ¿lo recuerdas? ─ finalizo con una risa. ─ En eso te doy la razón, pero deja de ser tan negativa mujer, dale un voto de confianza, no a él si así lo prefieres, pero si a Marcus, el pobre también se derrite por ti. ─ me da un golpe suave con su codo y me indica con la cabeza que lo vea. Él es un gran chico, guapo y serio, nunca lo he visto coqueteando con nadie, es muy trabajador, no me es indiferente. ─ ¿Sabes Shy? Creo que tienes razón, por eso aceptare la propuesta de ser su novia ─ mi hermana abre su boca ─ ¡mierda! Se me olvido decirte ese pequeño detalle. ─ ya veo… ─ No te enojes, es solo que, con la pelea, el cambio de coordinadora y de área de trabajo se me paso ese pequeño detalle. ─ ¡Sí, claro! ─ dice indignada. ─ Pero bueno, ahora vamos, damos las gracias al Alfa y no retiramos, tenemos una conversación pendiente. ─ ok, como ordene madame. ─ agrego con humor Por lo menos logré que me perdonara por no decirle lo de la propuesta. Nos acercamos a la mesa del Alfa, saludamos, le damos las gracias. Él me ve de una manera que me inquieta, mira a Shyllen y dice que no fue nada, que lo hace con mucho gusto.  Antes de retirarme le digo un sí a Marcus, el chico sale, me abraza y me da un giro. Toma mis manos y me regala un beso casto, dice que luego pasa por mi casa, me acomoda un poco el cabello y luego me besa, es un beso lento, tierno, sus movimientos son cuidadoso y me agrada. El ruido de la puerta hace que corte el beso, veo a un muy acelerado Alfa salir. ─ Debe ser que lo llamaron, siempre se pone así cuando interrumpen su platillo favorito ─ dice Marcus con una gran sonrisa. ─ ¡Vaya! Chico, hasta que se te hizo el milagro. Solo espero que la respetes y la cuides mucho, de lo contrario tendrás una enemiga de cuñada. ─ escucho las palabras de Shy para con mi novio, pero siento una opresión en mi pecho, me siento triste, dolida, decepcionada… no entiendo que me pasa, debería estar feliz, ahora tengo un gran novio, pero siento de todo, menos felicidad… ─ Nos vemos novia. ─ dice en lo que siento que junta nuevamente nuestros labios. Respondo al beso por inercia, pero estoy en la nebulosa. Salgo y miro para todos lados, es como si buscara algo o alguien, de la nada una lagrima resbala por mi mejilla. ─ ¿Qué te pasa Kaliza? ¿Por qué lloras? ¿Tan emocionada estas con tener novio, que ahora lloras de esta manera? ─ No es eso, no sé qué me pasa, me duele el pecho y me siento tan triste. ─ abrazo a Shyllen y lloro sin saber por qué. Fue una tarde muy rara, lentamente el dolor y la tristeza fue pasando. En la noche Marcus pidió que bajará con mi hermana, nunca lo había visto sin el uniforme, debo ser sincera, decir que era atractivo es una palabra diminuta para describir a este caballero, solo un caballero haría lo que él hizo. Llego con un ramo de tulipanes rojos y una caja de chocolates. Venía a pedir mi mano de manera formal, como sabe que no tengo padres, decidió pedirle a mi hermana el permiso y la aprobación de ser mi novio formal. Detalle que mato a Shyllen, ella es muy romántica y estas cosas la emocionan demasiado. Después de mi pedida de mano formal, el permiso de salir sola con mi novio, pasamos un rato muy agradable. Con Marcus hablamos de muchas cosas, sé que será una relación corta o larga, eso depende de quién encuentre primero a su pareja destinada, por lo menos los dos la tenemos clara. No es que quiera una relación fugaz, es solo que el amor por la pareja destinada nace de inmediato y no es algo que puedas controlar o ignorar, es algo que traspasa nuestro ser, por esta razón no podemos decir que está relación será eterna, eso sería mentir. (…) Hoy finaliza otra semana y no he vuelto a ver al demonio angelical, de eso ya hace 15 días, es como si la tierra se lo hubiese tragado, me agradaba saludarlo, se sentía muy bien. Con Marcus las cosas van excelente, cada día me sorprende con detalles y frases románticas, trato de corresponder a sus sentimientos, pero algo me impide ser completamente feliz a su lado. Hablé con Shyllen de las cosas que me atormentaban del dichoso médico, pero dice que ella sabe cómo cuidarse, que hasta el momento no ha tratado de cortejarla o proponerle nada, que siempre la trata con respeto y cariño. Que, si es coqueto, pero nada de qué preocuparme… hasta el momento. Debo admitir que no lo he visto con nadie de la clínica, desde que mi hermana está en el área de ortopedia, las visitas femeninas han mermado. Quizá y sea ella su freno, pero para mí él no es el hombre que ella merece. Ella ha salido con él de vez en cuando, traté de oponerme, pero entendí que entre más le lleve la contraria, ella querrá salir con ese monigote, así que solo me resta rezar a la Diosa Luna para que él no juegue con ella y se siga comportando como el supuesto hombre decente que hasta el momento muestra. Llego con mi hermana a la clínica, me cambio y voy a mi área, pero antes de llegar soy tomada por la cintura y una mano cubre mi boca, me encierra en un consultorio y siento que mi corazón se contrae, no quiero más problemas ¿si es la doctora Fernández? ¿si volvió para tomar venganza? Pero ella fue trasladada de ciudad, no puede ser ella ¿pero si envió a alguien para que me haga daño? Son tantas preguntas, preguntas que una voz tan cálida aclararan. ─ ¿Es real? ¿lo que vi y escuche es real? ¿eres novia de Marcus, el chico de la pizzería? ─ ¡Ay! Diosa, esa voz, no puede ser él, que hago. ─ ¿¡Dime que escuche mal!? ¡no puedes ser novia de él! ─ dice soltando su agarre y girando mi cuerpo, quedo frente a frente al Alfa Belzhur. Mi corazón quiere dejar mi caja torácica ─ eres mía, solo mía. ─ ¿Cómo? ─ digo muy confundida. ─ Sé que eres tú, no sé cómo, pero tú eres mi Luna ─ ¡Dios de lo imposible! Ya me morí, ahora sueño despierta. ─ no estas soñando, soy tan real como esto. Me pierdo en esos ojos verde esmeralda, solo veo como acerca su rostro, y me besa sin pedir permiso. Es un beso que me lleva al paraíso, con un beso logra que el reino de las aves vuele sin control en mi estómago y que mis piernas quieran abandonar mi cuerpo para mezclarse entre las de este ser que me tiene sin aliento. No me resisto, no quero que pare, deseo que me siga besando y que el tiempo se detenga y mis pulmones no reclamen por aire. Deja de besarme, olfatea mi cuello y lo besa con tanta pasión que su corazón lo siento palpitar un poco más arriba de mi pelvis. ¡por las aves del infierno! No es su corazón, este hombre está realmente excitado. Lo retiro de manera brusca y lo abofeteo, no sé porque lo hice, yo también estaba disfrutando sus caricias y creo que la humedad de mi zona intima lo reitera. ─ ¡Perdona! No sé qué me paso. ─ contesta sobando su mejilla, tiene las pupilas dilatas. ─ mi intensión no fue ofenderte, es solo que cuando te veo es como si una fuerza me atrajera a ti, desde que te vi he querido besarte, tocarte y ─ se queda callado, como si lo que fuera a decir fuera tan malo, así que yo lo ayudo. ─ Tener sexo ─ digo de manera tosta en lo que cruzo mis brazos. ─ No, no quiero eso, el sexo se tiene con cualquiera, pero no eres cualquiera, eres mi Luna, siento que te quiero demasiado, no puedo decir aún que te amo, porque hay algo en ti que me lo impide, pero te deseo como no he deseado a nadie. ─ Trago en seco ¿Cómo que me desea? Y lo dice, así como si estuviera hablando de algo muy común. ¡claro! Así son todos, pero ¿Cuál Luna? ¿de qué habla? ─ ¿¡Luna!? ─ cuestiono en un susurro ─ sí, sé que eres mi Luna, no estoy seguro, pero lo siento ─ ¿Cómo que lo sientes? Yo no siento que eres mi Luno ─ Alfa, no Luno ─ lo que sea ─ digo restándole importancia. ─ ¿Solo porque sientes que soy tu Luna me encierras en un consultorio? Me besas como ¡cielos! ─ nadie me había provocado un orgasmo solo con besarme, ¡bueno! Nunca he tenido uno, pero si eso es solo un beso no sé qué me pueda causar con más que eso. Un carraspeo me saca de mi mente perversa que solo se imagina a este demonio angelical no tan angelical, pero si más demonio. ─ Como decía ─ digo muy casual ─ no puedes venir y calentar a alguien ─ golpeo mi cabeza, cierro mis ojos ¿¡Cómo se te ocurre decir eso Kaliza!? Me reprendo. ─ Así que también sientes lo que yo. ─ su ceja se alza y su sonrisa pícara me desequilibra de nuevo ¿por qué me pone tan nerviosa? Nunca nadie me había causado este mar de sensaciones, pero como él dijo, solo cree que soy su Luna, pero yo no lo creo así. Pero diera todo por serlo. ─ Igual ese no es el tema, lo que te quería decir es que no puedes tomar a alguien y besarla solo porque crees que es tu Luna, yo no siento nada de lo que tu puedas sentir, ¿me entiendes? Su cara cambia, la sensación de tristeza me invade de nuevo. ─ Disculpa, no volverá a pasar, es solo que con nadie siento lo que tú me haces sentir, me complementas, quizá confundí las cosas, pero te doy mi palabra que no volverá a suceder. Permiso. Veo como hace puños sus manos y va a salir. Pero antes que lo haga lo detengo. ─ ¿Por qué piensas que soy tu Luna? Como dices, es solo una atracción o una conexión, quizá el anhelo de encontrar a tu pajera o el tener a tu amigo en ese estado, están causando que confundas las cosas. Pero si quieres, podemos hablar con más calma mañana sábado. ─ ¿Es una cita? ─ su estado de ánimo cambia, mi tristeza se apacigua y sin dudar afirmo con mi cabeza. ─ Paso por ti a las dos ─ no me deja contestar, posa sus labios en los míos y de nuevo quiero que me desvista…soy la peor novia del mundo, pero ninguno de los besos de Marcus ha logrado lo que estoy sintiendo. Salgo primero, cierro la puerta, recuesto mi espalda a la misma y suspiro, un suspiro que calma la parvada de pájaros en mi estómago. Una sonrisa adorna mi rostro, solo de pensar en ser su Luna, mi corazón se acelera de nuevo, debo hablar con Shyllen, necesito su consejo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR