Hanna. Cuatro años atrás. El señor Robert me ha invitado a salir hoy. Tengo los nervios apuntó de estallar, no se que ponerme, me da miedo decir algo indebido y asustarlo, no puedo usar magia así qué tampoco podré salvarme si algo sucede mal. —Que difícil es ser un humano— Murmuré sentada sobre la cama. Llevó un par de meses trabajando para el señor Robert, después de que me cansé de vivir la vida sin reglas durante dos años, decidí finalmente encargarme de mi misión, aunque siento que me estoy enamorado y eso no puede suceder, ese hombre si enserio llega a ser mi pareja, solo servirá de alimento. —Vamos Hanna, no te ilusiones, ya sabes para que has venido— Me dije sujetando con fuerzas mis cachetes. «He pasado dos años rompiendo las reglas si rompo una más dudo que se den cuenta, e

