—¡Mommy despierta! —Gritó Dieguito cuando despertó, se habían dormido sin cenar, y tenía hambre. —¿Qué pasa? ¿Por qué gritas? —¡Diego, duerme un poco más, no molestes! —Exclamó Lucy molesta por los gritos de su hermano. —¡Tengo hambre! ¡Quiero panqueques para desayunar! —¡¡¡Sí!!! ¡Con malteada de fresa! —Gritó Lucy al ver que su hermano ya no la iba a dejar dormir. —Está bien mis amores, vamos a desayunar, pero primero vamos a lavarnos y a vestirnos. Tomó la nota que su madre le había dejado sobre la mesita de noche. [«Iré al asilo a visitar a mi madre, no tardo, hija, no me quiero meter en tu relación, pero creo que fuiste demasiado dura con Diego, deberías hablar con él, trata de no ser tan intransigente, por más que le insistí, no quiso quedarse, prefirió volver al hotel»] Sofía

