Cuando Diego y los niños salieron de casa, Luciana se armó de valor para hablar con su hija, durante años, Sofía la interrogaba con la esperanza de saber quién era su padre, quizá con la esperanza de que las rescatara de su abuela, y ella siempre le contestó con evasivas, no se atrevía a decirle la verdad, pero el pasado siempre vuelve, tarde o temprano los secretos salen a la luz y su gran secreto, ya la había rebasado. —Ven hija, vamos a sentarnos, tengo que decirte algo muy importante. —Dijiste que me contarías lo que pasó ayer, ¿Por qué John llamó a Diego para decirle que había un hombre extraño aquí y que estabas en peligro? ¿Estás bien? ¿Te hicieron daño? —No hija, no te preocupes por eso, cuando me escuches, lo entenderás todo. —Ay mamá, me estás preocupando con esa seriedad. ¿E

