Capítulo 47: Deseos inalcanzables. Punto de vista de ALEX: Busqué en lo más profundo de mi cuerpo un atisbo de energía, alentándome a seguir y me dije a mi misma "tu puedes." Entonces seguí corriendo. Mis pulmones pedían un descanso del maratón que corría y del aire congelado que solo recibían, pero eso era lo de menos para mí. Hasta que cuando menos pensé, algo me hizo caer al suelo de bruces y se subió en mi espalda. Un gemido repentino de dolor y angustia rebotó de mi garganta, la pequeña navaja calló de mis manos a varios metros. Miré hacia un lado con terror hasta que vi quien era. Uno de los hombres que trabajaban para Nate. Solté un suspiro cargado de dolor y aunque traté de aguantarme las lágrimas, no pude. Era débil y siempre lo sería. El hombre se levantó y me tom

