Capítulo 14: El Consejo. Yo sabía que ese era mi final, o al menos ero era lo que creía. Me había hecho una herida que ahora si verdaderamente me costaría la vida. Me costaría la vida. A mi mente llegó un recuerdo, aquel día en el que James se enteró que me había cortado los brazos. —Y esos "simples cortes" —James arremedó mi voz— pudieron costarte la vida. Tal vez James sea feliz con otra persona. Tal vez el mundo estaría mejor sin mí, pensé. Solté un suspiro de dolor cuando la sangre de uno de mis brazos recorrió por mi fría y pálida piel. Sentía como toda mi vida pasaba frente a mis ojos. Sentía que estaba a punto de desfallecer. Pero todavía me faltaba el otro brazo para cortar. Si quería morir debía hacerlo bien. Tomé una respiración profunda para concentrarme y conté. Uno...

