Capítulo 13: Terribles deseos. Punto de vista de JAMES: Sentía la desesperación recorrer por mis venas y corrí sin importarme nada, pues mi vida dependía de ello. Todo a mi alrededor pasaba con lentitud como si estuviera en cámara lenta, corrí lo más rápido que pude. Ordené que abrieran las puertas del castillo y subí las enormes escaleras. Corrí hasta la habitación, intenté abrir la puerta y sentí como todo se venía abajo. —¡Alex! ¡Alex! —grité, corrí por toda la habitación. Busqué bajo la cama, en el cuarto de baño, en el armario, bajo las sábanas y nada— ¡no puede ser, Alex! ¡Te hubieras escapado cualquier otro día menos ahora mismo! —grité a los cuatro vientos lanzando un cojín al piso. Salí de la habitación y vi al guardia que cuidaba la puerta. —¡Te ordené una sola cosa y e

