En una sala de curaciones, Xavier yacía malherido sobre una camilla, mientras Doc, el médico de la manada, trabajaba con rapidez para estabilizarlo. A su lado, Leona que hacía un rato fue teletransportada por el propio Peyton, portando en una pequeña bolsa las muestras de ADN que había recolectado minutos antes, estaba viendo unas cosas en su PC portátil. La atmósfera estaba cargada de tensión y secretos; cada rostro reflejaba el peso de revelaciones por venir. A un costado, en un susurro apenas audible, Peyton y Michael debatían lo ocurrido. Peyton, con la voz baja y conspiradora, decía: —El muchacho se apareció de la nada en la manada Cruz y escapó. Juraba que era hijo de Fox. Michael, con la mirada perdida en algún punto distante, asentía lentamente, como si en esas palabras se escon

