Pestañeo abriendo los ojos, mi cuerpo está adolorido, noto los rayos de sol que se cuelan por la ventana de la habitación y… a Aslan, enrollado contra mi cuerpo, me tiene atrapada, aferrado a mí con su enorme cuerpo. Mi corazón late enloquecido al recordar obviamente cada detalle de lo sucedido anoche, el cómo follamos intensamente hasta que ninguno de los pudo más, él por la fiebre y yo, porque fue demasiado, más de lo que he sentido durante toda mi vida. Intento despegarme de su cuerpo con cuidado, sin despertarle luego de verificar que sigue respirando y no se murió después de follarme como una bestia s****l. En mi intento de zafarme de él, mi cuerpo sale expulsado de la cama, caigo de golpe al suelo de madera, desnuda, envuelta por la sábana. Él se despierta por el ruido y alza la ca

