Caí desplomada sobre el colchón de mi cama, completamente agotada, destrozada y con un inminente ataque cardiaco, mi v****a ardía y mi cuerpo estaba ya completamente consumido, sentía que jamás podría volver a moverme y que terminaría dilatada de mi feminidad y que jamás volvería a cerrarse, cerré los ojos limpiándome los restos de sudor de la frente con la almohada, restregando mi rostro irritado, abofeteado y lloroso contra la fresca tela, imposibilitada de las manos por las ataduras de mis muñecas, gemí de dolor mientras intentaba mover mi cuello, el que estaba envuelto por más cuerdas que Damien había acoplado a mí, para asfixiarme, me contemplé en el espejo largo que tenía acoplado contra la pared frente al costado de mi cama, pude ver los surcos de maquillaje oscuro bajando por mis m

