Jussara El cansancio se había apoderado de mí, me estaba costando mucho trabajo mantener los ojos abiertos, tan solo anhelaba por cerrar los ojos y descansar… necesitaba que aquel dolor terminara, sabía que con ello rompería el corazón de muchas personas aquí, pero, ya no podía más. Me había esforzado mucho por permanecer en sus vidas por algún tiempo más, pero ahora, aquel deseo se volvía mucho más difícil. —Ella está despierta —escucho a uno de los médicos hablar—, está muy débil, permanecer con sus ojos abiertos ya le conlleva mucho trabajo, pero créame que le escucha. Tan solo no la presione. —Gracias —aquella voz, esa preciada voz… mi viejo estaba ahí, aquel hombre al que traté de ocultarle la verdad por tanto tiempo, ahora estaba aquí—, descuide, voy a cuidarla. Con un esfuerzo

