Isabella. Desde siempre, Isaac y yo hemos estado juntos, de niños vivíamos alados, nuestros padres se llevaban lo suficientemente bien como para que cenarán todas los domingos. Desde muy temprana edad quedé hechizada de él. A veces solíamos jugar a la princesa y el era el príncipe que veía a mi rescate y que luego de matar al dragón hacíamos los preparativos de la boda. Desde que lo conozco siento que lo amo, aunque pueda sonar muy infantil de una mujer mayor pero siempre a Sido así. Estudiamos juntos en la escuela y la preparatoria, siempre en el mismo salón, contábamos con el mismo grupo de amigos y siempre hacíamos las tareas asignadas en pareja o grupo. Éramos como uña y mugre, nos contábamos todo y nos desahogábamos con el otro, teníamos ese tipo de confianza. Nuestra historia

