Capitulo 7

3079 Palabras
Daiana. . —Uuyyjjj, me llené. —Yo casi. —¡Ay nooo, pide mas si quieres!. —No no, vamos asi comemos un helado o algo. —Un helado te acepto. —Bien, ¿vas al baño?. —Noo, hay como mucha gente yendo y volviendo. —se gira a ver donde veo y asiente. —Vamos, te acompaño asi estas segura. —Dale, y disculpa. —Discúlpame tu por no darme cuenta antes. —se para enseguida dándome la mano, me hace caminar adelante de él, pego un saltito cuando pasa las manos por mi cintura hacia mi vientre—. Te miran mucho, por eso te agarro asi. —No pasa nada. —agarro sus manos sonriendo, es bastante atrevido igual—. Aca. —Te espero aca. —Si tienes que pasar ve. —No, pasa, no te preocupes. —De verdad, pasa, de ultima cuando salgas me golpeas dos veces y salgo. —Bueno. —viéndome al espejo sonrío, me siento tonta por sonreír tanto pero me gusta salir con Baram. —VOY... Uuufff. —doy unos pasos hacia atrás viéndome al espejo, me acomodo el corpiño y la falda, mi papá estaba re enojado por lo corta de la falda y porque se me ve el corpiño n***o simple, pero mi mamá me dijo que me quedaba muy bonito—. Lista, ya podemos partir. —Vamos asi pago y caminamos un poco para bajar la comida. —¿Te arrepentiste del helado?. —No, pero me di cuenta que ya son diez y cuarto, no llegamos. —Bueno, vamos. —me pongo su campera, y miro a todos lados incómoda porque paga, no saca plata, sino una tarjeta. —Vamos Dai. —Si, muy rico la verdad. —Otro lugar para que volvamos en otro momento. —abre la puerta asi paso, pero no le suelto la mano—. Comimos bien, tu quedaste con hambre pero la próxima pedimos mas abundante las porciones. —Si. —¿Estas enojado?. —Si, porque me dejaron hasta las once no mas, podíamos aprovechar mas la salida. —Vele el lado bueno. —Ahora no lo estaría viendo. —Yo le encuentro el lado, y es que nos quedó un pendiente. —ahi me mira, serio como él solo el pobre—. Me invitaste un helado que no se dio, un pendiente. —Tienes razón. —¿Ves?, ya te van a dejar mas tiempo y vamos a poder hacer mas cosas. —Voy a hablar con él para que me deje el sábado, pero que podamos pasar el día juntos y llegar tarde. —Tu me avisas, mis papás no me prohíben pero si les debo avisar porque vivo con ellos. —Yo hablo con ellos y te aviso enseguida. —pasamos por la mueblería viendo de pasada—. Debemos hablar con el pastor que nos estamos viendo. —Si, el miércoles hablamos con ellos. —¿Y tus papás no piden que vaya?. —¿Dices que primero hablemos con los pastores o a nuestros papás?. —Ay no sé, yo hablo con mi mamá para que me diga y tu con los tuyos, y ahi vemos qué hacemos. —A penas llegue les pregunto. —vamos a mi casa en silencio, esta enojado por lo del horario, y si, un chico de veintitrés años pidiendo permiso para salir, super raro—. Bien, nos vemos mañana entonces. —Nos vemos mañana. —Cambia la cara Baram, fue hermosa la cita. —me mira sin una sonrisa, super enojado—. Habla con tus papás a ver qué dicen, capas que cuando seamos oficial te dan mas tiempo, no lo tomes a mal o que digo algo desubicado, pero yo recuerdo cuando Oddette con Isaac comenzaron a salir y le dieron permiso de ir a dormir con él, capas que te dan permiso y te están probando como la probaron a ella. —Eso espero, me da mucha vergüenza tener esta edad y tener que andar pidiendo permiso. —Para mi esta genial, ¿y sabes por qué?. —¿Por?. —Porque cuando seamos papás vas a entender que tus papás tienen miedo y asi te cuidan, y que nosotros vamos a ser iguales, dándoles sus espacio pero a la vez resguardados. —¿Quieres hijos?. —Obvio, ¿tu?. —Obvio, solo que sabes que embarazo individual es complicado, tengo una hermana melliza, las posibilidades son ochenta veinte, porque Ezem es el único solo, tengo mis hermanas gemelas, y yo con Iva mellizos, Fari y Fedo igual. —Y bueno, por ahi tenemos suerte como Oddi. —No creo en la suerte mi amor. —Yo tampoco debería, pero siento que Dios se va a divertir con nosotros. —Bueno. —mira hacia arriba sonriendo—. TE VAMOS A DAR EL MEJOR SHOW PARA QUE TE RIAS. —SSIII, EL MEJOR SHOW DE TODOS TE VAMOS A DAR. —riendo vamos al auto porque la gente nos miran raro—. No sé porque nos miran asi. —Son aburridos. —vamos a mi casa comiendo golosinas y riendo—. Mmmm, que rico, sabor a limón. —Delicioso, prueba este, a manzana. —le doy en la boca porque lo agarré justo en un cruce. —¡Aaajjjj, que acidaaaa!. —saca la legua que me hace reir, asiento comiendo la misma porque me gustó—. ¿Te gustó?. —Si, esta re rica. —Uujjj, para mi es mucho acido. —Este es dulcecito, asi se te corta. —asiente ya calmado—. Bien, ya llegamos. —Habla con tus papás, no te olvides. —Tu tampoco te olvides. —frena afuera de mi casa apoyando la cabeza en el asiento, viéndome con una sonrisa que me hace poner nerviosa—. Bajo porque no llegas a casa. —¿Me das un beso?. —Si, te doy un beso. —me acerco sonriendo porque cierra los ojos, y le doy un beso en el mentón—. Listo, un beso. —Nooo por favor... Como nuestro primer beso, que sea asi. —Ese me lo robaste, los ladrones no entran al reino de los cielos. —sonríe sin abrir los ojos y le doy besitos llegado a su boca—. Y creo que nos vamos juntos. —¿Me vas a robar un beso?. —Si. —No va a ser robo. —¿Por?. —siento su mano derecha en mi pierna doblada, en mi muslo interno dándome escalofríos, con la rodilla le choco el muslo y hasta casi encima de su pierna, y la mano izquierda va a mi cuello. —Porque yo voy a robarte otro. —me besa apretando mi pierna, abro la boca gimiendo—. Mmmgggg... —me muevo acercándome mas—. No no, ven. —Espera que me acomodo, estoy como doblada. —Si. —me arrodillo porque estaba muy incómoda—. Esta complicado aca. —me cargo en sus hombros y vuelvo a besarlo—. Mmmjjjj... No Baram. —Perdón. —corro su mano que va hacia mis nalgas—. Pongo aca las manos porque no puedo. —Entonces paramos. —No noooo. —Es que si no te puedes controlar entonces no. —Si, tienes razón, bastante mano larga y no da. —Yo creo que va a dar cuando seamos novios. —Ya lo somos. —Nooo, somos conocidos no novios, ni me lo propusiste. —¿Quieres ser mi novia?. —Si, quiero ser tu novia. —Entonces si. —riendo lo beso de nuevo cuando pone la mano temblorosa en mi nalga—. No quiero ser atrevido pero tampoco tímido contigo. —Vamos aprendiendo, nadie me tocó la cola y me da cosa. —Y yo no le toqué a nadie y me tiemblan las manos. —escuchamos la bocina de Luis y asiento. —Bien, mándame mensaje cuando llegues, no te olvides. —No, descansa. —nos damos otro beso y bajo saludando a los chicos con la mano. —DAAAJJLEEE NENAAAA, SE ESTÁN COMIEDO AHI DENTROOOO. —le saco el dedo a Agua que rie con ganas, abro el portón y mi papá esta parado afuera de la puerta serio. —Hola pa. —¿Qué fue ese chiste?. —Son pesados. —Baram toca bocina y se va—. Siempre hacen chistes asi. —¿No paras eso?. —Obvio, pero ahora voy a decirles de nuevo. —entramos y voy divertida porque me hace reir esa actitud que toma—. Hola mami. —Hola... ¿Cómo la pasaste?. —Re bien... Me propuso ser su novia. —Aaagggg. —mi mamá saltando me abraza—. ¿Qué le dijiste?. —Que si, y quiere hablar con ustedes y yo ir a su casa, pero no sabemos si hacer esto de presentarnos o hablar con los pastores. —Primero con nosotros Daiana. —mi papá se sienta con mi mamá así juegan a las cartas, hacen eso y charlan mas íntimamente o discuten las cosas—. Que venga mañana porque el miércoles comienzo a trabajar de tarde. —Le aviso. . ***** Baram. . Dai—. Mis papás dijeron que vengas mañana porque mi papá no trabaja y te quieren conocer antes de hablar en la iglesia. Baram—. Genial, entonces ahora les digo a mis papás y después vienes tu a casa. Baram—. Y de paso ya llegué, estoy por entrar a casa. Dai—. Cuando vayas a la cama escríbeme. Dai—. Estoy nerviosa de ante mano. Baram—. Yo estoy pensando desde ya qué debo decirle a tu papá. Dai—. Seguro se hace el malo pero no te intimides. Dai—. Bien, te dejo así hablas con ellos y espero. —LLEGUEEEE. —ESTAMOS ACÁ. —voy al living donde están viendo una predica, voy con mi papá tirándome y me acomodo en sus piernas. —¿Cómo fue hijo?. —Bien, ya somos novios. —Esaaaaa. —mi papá me da nalgadas riendo—. ¿Cuándo viene?. —Mañana voy con sus papás y después viene. —Buenísimo. —El sábado quería pedir permiso para salir todo el dia con ella, queremos ir al cine, a comer, tomar mates en la plaza. —Bueno, veamos cómo va la semana. —PAPAAAA. —me siento viéndolo pero rie—. ¿Me dejas?. —Si, obvio que vas a tener que ir con los chicos e ir avisandonos. —Pero los chicos por ahí se aburren pa. —No Baram, como están las cosas no. —Bueno, ahora le aviso que me dieron permiso, que mañana voy y ella viene. —¿Cuándo hablan con el pastor?. —Y después de que yo vaya y ella venga. —Dale. —Bien, me voy a dormir, cuando venia no paraba de bostezar. —Y tu qué querías volver mas tarde. —Quiero volver mas tarde algún dia. —Venias bostezando hijo. —Y si mami, porque mas aburridos son, los dos. —Que chistoso. —Miren, tengo muchas pruebas de eso. —me paro adelante de los dos que sonríen viéndome fijo. —Uuuuu. —Iiiii. —intento no sonreír porque me hacen burla los tres, Fedo se sienta al lado de mi papá cargándose en él y Fari usa las piernas de Iva como almohada, están comiendo fruta todos. —Te escucho hijo. —Bien... Tengo una lista larga para ustedes. —Ponle pausa Fari, esto va a estar bueno. —Papaaa, estoy hablado en serio. —Yo también, dale, te escuchamos. —Bueno, tengo veintitrés años. —Escúchalo amor. —mi papá me señala sonriendo y mi mamá pincha fruta del plato que tiene en las piernas. —Nunca me escapé ni hice el intento de hacerlo... Siempre los respeté, respeto y les hago caso. —van dejando de sonreír los dos y mis hermanos los miran divertidos porque es algo que siempre decimos cuando nos dicen que no tenemos permiso para nada—. Voy bien en mis estudios, trabajo, voy a la iglesia pero eso no cuenta porque no me siento obligado con eso, y siento que soy buen hijo... No me creo mal hijo, un poco rebelde si. —No eres mal hijo, tienes tu carácter que es un poco mas fuerte que el de tus hermanos. —Pero mal hijo jamás. —¿Entonces soy digno de confianza?, ¿de salir con mi novia como cualquier hombre en la tierra?. —Aca el tema es que nosotros sabemos todo eso, pero también sabemos que no tienes maldad Baram, y el mundo no es lo que vivimos porque nosotros los cuidamos muchísimo, no tienen idea de lo que es todo ahi afuera mas allá de las redes y de lo que les mostramos. —Pero dentro de eso podemos tener libertad... Mira Oddette, se casó con un hijo de Dios porque estoy seguro que oraron toda la vida por eso... Harley con un compañero de trabajo que lo conoció ahí porque de salir no sale, de Ezem no hablo porque ahi derraparon... —Cierra la boca... —mi mamá me larga una almohada que nos hace reír. —Fuera de broma, esto lo digo de verdad y lo digo por los cuatro, no podemos seguir asi... Miren la edad que tengo y no salgo de la casa después de la ocho solo ni cagando, ¿a mi edad pidiendo permiso?. —Porque vives con nosotros. —Entonces me voy a vivir solo, ya esta... Hago la gran Ezem que eso les encanta. —Ya se terminó el chiste Baram, para ahora porque me estas calentando. —lo miro fijo a mi papá que se esta poniendo rojo, Fedo se aleja seria porque ya la cosa esta tensa. —Estoy hablando en serio papá. —Muévete que estábamos viendo. —Papá escúchame. —Baram basta. —Siempre es basta cuando te decimos las cosas. —mi mamá deja el plato a un lado sabiendo lo que se viene—. No quiero pelear contigo ni... —Parece que si quieres pelear porque ya te hablé. —Nooo papaaaa, quiero que me dejen en paz, a mi y los chicos, no estoy diciendo que vamos a vivir la vida loca o dejamos de respetar la casa. —se para enojadísimo, me hago hacia atrás viéndolo a los ojos. —Sal de aca Baram, porque me vas a casar. —Al menos escucha lo que quiero decir, solo eso. —Y escuché un montón de tonteras, vete. —Me voy, y voy a buscar un lugar para irme, —me agarra de la remera por el pecho ya sacado. —¿Siempre vamos a pasar esto contigo?. —No escuchas papá... Escucha lo que quiero decir al menos. —Lo único que estoy escuchando son reproches y quejas. —Noooo, no papá noooo... Tenemos seguridad hasta en el culo, vamos al baño con seguridad, ¿y me dejas hasta las once?... Tengo que decirle a mi novia, no... ¿Sabes?, helado no vamos a poder porque mi papá me dijo hasta las once, y si no llego a las once después no me deja... ¿Escuchas?, —aprieta los dientes re enojado—. Un tipo de veintitrés años pidiendo permiso y preocupado porque sino los papás lo castigan, ¿no te parece raro?, ¿de verdad te gusta que seamos tan inútiles en la vida?, ¿y cuándo tú no estés?, ¿Qué va a ser de nosotros si no sabemos hacer nada sin que nos lo digas?. —Baram tiene razón pa. —me suelta viéndola a Iva que se para muy seria—. Nosotros... Los cuatro entendemos lo que dices, pero tampoco nos dejas hablar. —Porque dicen tonteras mami... —la mira hablando entre dientes—. Entiende eso. —No papá, no son tonteras, queremos que sean justo como lo fueron con Harly, Oddi y Ezem, si sienten que se equivocaron con ellos y quieren corregirlo con nosotros date cuenta que no es la forma. —¿Y cuál es la forma según ustedes?, los escucho. —Lo primero es que comiences a confiar en nosotros... Yo hablo por mi y por Baram, porque ustedes son adolescentes todavia. —¿Y ustedes no?. —Asi no se puede. —Te estoy escuchando Iva. —No escuchas, no aceptas una opinión... No confías, no tenemos idea de la vida gracias a los dos, no sé lo que es una fiesta que no sea de la familia, no sé lo que es un cumpleaños que no sea de la familia, todo bien eso hasta que ya comenzamos a ser grandes, y a esta edad que todo lo juzgues, que siempre te estés esperando lo peor de nosotros cansa... Y no... Espera... —Iva alza la mano frenándolo—. Tienes que entender que te decimos esto por algo pa, que no decimos que vamos a salir de la puerta y prender un cigarro, o no ir donde decirmos. —Eso pa, voy a ir a verme con mi novia, con los chicos de seguridad atrás que te dicen todo, dónde estamos, si estamos en el lugar, lo que quiero es que pares un poco por favor... No voy a llegar a las cuatro de la mañana, voy a llegar a una hora decente porque salgo con una chica decente y yo lo soy, no entrar por la puerta escuchándote decir, aaa, llegaste a horario por miedo, porque no es asi... No es asi, y me da por las pelotas la burla y falta de confianza. —Ninguna de las dos pasa, y mientras vivan aca van a hacernos caso, y cuando se vayan también, porque aca o en China siguen teniendo padres. —Bien, bien... —asintiendo voy a la escalera—. Mañana mismo me busco un lugar para irme ya que aca no se puede ni decir A. —Él enseguida se ofende. —NOOO, PORQUE CUANDO LA PONGA NO TE VOY A PEDIR PERMISO. —BARAM. —IVA TAMBIÉN LES VA A PEDIR PERMISO ASI ESTÁN TRAQUILOS. —Cierra la boca tarado, —Iva viene empujándome—. Ahora no me va a dejar en paz. —A nadie deja en paz nena. . .
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