Capítulo veintiséis Estaba tirada sobre mi cama leyendo un libro. La música en mis oídos hacía que la lectura tenga más profundidad, Era masoquista estar escuchando canciones románticas estando con el corazón roto. La música fue interrumpida por el sonido de mi teléfono, Era una llamada de un número desconocido. Fruncí el ceño y conteste la llamada. — ¿Quié...?—Me quedé callada al oír la voz de Alex en el fondo— ¿Alex? — ¡Copo de nieve!—Gritó y yo ahogué un grito — ¿Alex? ¿Alex? ¡Alex!—Grité desesperada — ¿Quieres recuperar a Alex? Ven a la parte trasera del McDonalds al cual siempre iban y recuperaras a tu bestia. La llamada se cortó y yo tenía el corazón en la boca. Puse el inhalador en mi boca y salí corriendo escaleras abajo hacia el McDonalds. Paré un taxi y me subí al au

