Aileen condujo a Masón hasta una mesa apartada, cerca de la ventana, donde la luz del atardecer entraba suavemente y apenas llegaba el murmullo de los demás clientes, ella dejó su carpeta con la pintura a un lado, todavía cuidándola como un tesoro, mientras él acomodaba sus cosas con una organización impecable, Masón abrió su mochila y comenzó a sacar lo que había preparado; primero su laptop, luego una Tablet que deslizó hacia ella con naturalidad. — Para ti... — dijo con una sonrisa traviesa — Así podemos trabajar al mismo ritmo. — Aileen parpadeó, sorprendida. — ¿Trajiste todo eso solo para el proyecto? — alzo una ceja mientras la tomaba con cuidado. — Bueno... — él encogió los hombros, quitándole importancia — Digamos que pensé en todo. — amplio su sonrisa. Antes de que pudiera res

