- Y finalmente aquí estamos... - dijo Damon una vez bajaron del avión. - Se siente extrañamente ajeno. Era mi hogar y ahora se siente tan... Es raro. - murmuró Alaia. - Era el hogar de Layla, tu eres Alaia. - recalcó Damon y Alaia sonrió dándole la razón. - ¡Andando! Ella busco el auto que le mencionó su padre, finalmente encontró el deportivo n***o y se encaminó a el con Damon detrás suyo cargando el poco equipaje que llevaban. Otra condición de su padre era que se manejaran bajo extremo sigilo y anonimato. - Bien, primero al departamento. - dijo Alaia y Damon la miró confundido. - Tu viejo amigo no puede vernos, debemos averiguar sus horarios e ir cuando no esté. - dijo Damon y Alaia maldijo recordando ese pequeño detalle. Asintió y Damon se contacto con su padre, el inmediatament

