Alaia miraba su móvil aburrida, no tenía r************* , la única que podía utilizar con permiso de su padre era Twitter. Bufo y dejo el celular, todavía les quedaba la mitad de viaje. - Al menos podemos ir relajados, nadie nos persigue y nadie nos ha notado todavía. - informó Damon a Vladimir. Alaia observó al chico y sonrió a medias, dentro de todo Damon había hecho de sus días más pasables y de su vida más aceptable. El chico era incondicional y si era necesario, recibía una bala por ella. - ¿Admirando las vistas, rubia? - preguntó Damon y Alaia rio. - Ya quisieras ser tan guapo como para que me fijé en ti, idiota. - murmuró la chica y Damon sonrió. - Me siento ofendido. - dijo y ambos rieron. Alaia inevitablemente recordó sus días antes del cambio de trescientos sesenta grados q

