- Alaia.. ¿Segura que es aquí? Este pueblo parece abandonado hace siglos. - murmuró Damon. - No sé que habrá sucedido pero no lo recuerdo así, en fin. Continuemos, la casa a la que debe haber venido mi tía es la del fondo. - respondió la chica insegura. El auto continuó avanzando, las casas lucían deplorables, algunas tenían agujeros sospechoso, parecían de balas. Pero pensar eso era una locura, ni que hubiese habido una matanza en la zona. Alaia se mordía la lengua nerviosa, algo no estaba bien. Finalmente el auto se detuvo en la última casa, la misma que ella indico. Tenía algo de vida, más colores que las demás, seguro el toque de su tía, pensó Alaia. - Llegamos. - dijo Damon sacándola de sus pensamientos. Ella asintió y armándose de valor bajo del vehículo, sintiendo un nudo en e

