Jack había estado muy pensativo al ver la reacción de Susie, era una mezcla de miedo con desconcierto, como si el nombrar a "anónimo" la petrificara por completo.
Suspiró, se sentía agotado después de haber estado pensando tanto sobre ese corresponsal que le había llegado, quizás, se trataba de una mala broma y no debería darle la importancia que le estaba dando.
Se levantó de su escritorio, subió a su auto marchándose directo a casa no sin antes pasar a una pizzería y pedir una pizza grande con bastante mozzarella, doble queso, maíz, peperoni, y champiñones, amaba el champiñon. Le dolía el cuello, los pies, el cuerpo, seguramente se debía a que permanecía mucho tiempo trabajando sin descanso.
Condujo despacio, hasta finalmente llegar a su destino.
Bajó de su coche cerrandolo con llave, la nieve estaba densa, el frío feroz. Se aferró a su gabardina hasta que entró a su casa y sintió el calor del mismo. ¡Era un alivio! sus manos congeladas estaba entrando en comodidad.
¡De seguro la pizza debía estar fría!
Fue directo a la cocina para calentarla en el microondas, el silencio de la casa era agobiante y a la vez relajante, así podía dormir tranquilamente. Miró las escaleras que llevaban directamente a las habitaciones y pensó en su hermana, de pronto estuviera ahí.
Se atrevió a ir a su cuarto, y buala, Laura se estaba pintando las uñas de n***o.
—¿Estas sola?—preguntó con una sonrisa de medio lado.
Laura apenas lo miró.
—Como siempre...
Jack suspiró entrando a la habitación, incorporándose al lado de su hermana.
—No es personal, el deber llama.
—El deber siempre llama Jack, siempre ha llamado. Siempre ha sido el trabajo primero antes que la familia.
—No es cierto...
La muchacha lo fulminó con la mirada.
—Entonces... ¿dónde está papá y mamá?
—Son grandes policías, héroes, salvan vidas—bufó—. Deberías de estar orgullosa.
Laura le miró con rabia.
—Lo estoy... enserio, lo estoy. Pero... ¿de qué me sirve que son grandes héroes para los demás cuando para mí no están. Nunca están en casa, siempre están más enfocado en su trabajo que en sus hijos. ¡No debieron ser padres!
—No digas eso Laura...
—¿Sabes lo sola que me siento en esta casa? ¿el silencio que hay entre una pared y otra? y para completar—dejó la pintura a un lado—. Tú ya tampoco estás.
Jack la observó por unos segundos y luego la abrazó.
—Sabes que siempre estoy para ti ¿cierto?
—Te fuiste lejos, me dejaste también sola.
—Solo fui a la academia, y a estudiar.
—Podrías haber elegido otra cosa.
Bufó.
—Laura... somos tu familia, pronto saldrás de la secundaria y tomaras la misma carrera.
Ella se echó a reír con amargura.
—Prefiero lanzarme de un puente que ser policía.
–No es tan malo.
—Lo es. Todo en exceso es malo. Y ese trabajo son consume personas—se quejó.
—Tengo hambre... ¿no quiere bajar a comer pizza?—cambió de tema con rapidez.
Su hermana entrecerró los ojos.
—Después de tanto tiempo comeré con mi hermano ¡que emoción!—dijo con sarcasmo, a Jack no le hizo gracia su comentario.
—Deja de quejarte, pareces una abuela.
Una sonrisa de medio lado se formó en su cara.
—Así te quiero ver... feliz, sonriendo, alegre—murmuró extendiendo un dedo para pellizcarle una mejilla—. ¿Aún las viejas vecinas pelean?
—Se sacan cuchillos y todo. Un verdadero espectáculo pero entre ancianas.
—Siempre hacen lo mismo, algún día se matarán esas dos—sonrió Jack, hablando de sus vecinas. Dos par de ancianas que se quejaban y peleaban por todo.
—¿Vamos por la pizza?—se alzó de la cama.
—Si—Laura le siguió descalza, bajando las escaleras para introducirse en la cálida cocina.
Bufó Laura cerrando las cortinas.
—Aquí esta cálido. La calefacción está al tope.
—Afuera esta siendo un frío de mierda. Casi me congelo.
El microondas pitó.
—¡La pizza está lista!—anunció Jack cambiando su voz.
Ambos se sentaron en la mesa para disgustar la comida.
—Mmmm... amo los champiñones, y el queso derretido.
—Yo igual—dijo Laura mordiendo un pedazo grande.
Jack se aflojó la corbata analizando porque anónimo le había enviado una foto de su hermana misma como culpable.
—Me encontré a tu amiga Susie saliendo de la escuela—dijo con la boca llena.
—¿Como estaba?
Movió la cabeza de un lado a otro.
—Mal... llorando.
—Y no es para menos. Descubrir que tu novio y tu mejor amiga eran infieles debe ser caótico. Además, la expulsaron de la escuela.
—Si, me lo dijo—masticó, tragó—. ¿Tienes el video?
—Esta por todas las redes.
—¿Puedo verlo?
—¡Que morboso eres!
Jack se rió.
Su hermana buscó el video y se lo mostró.
El oficial vió el video y la cuenta la cual fue publicada.
—Enviame el video, y un capture de la cuenta, quiero investigar más de cerca a la persona quien propagó eso.
Laura obedeció, le envió lo que su hermano pidió.
—¿Como es el apellido de Susie?—consultó con evidente curiosidad.
La chica lo miró con confusión.
—No lo sé —tragó—. Creo que Sullivan o Meyer. ¡No me acuerdo!
—¿Y con quien vive ella?
—Con su hermana Anna.
Jack recordó cuando Susie le dijo que vivía con su hermana.
—¿Y sus padres?
—Murieron.
—¿Como?
—En un accidente. Su hermana se hizo cargo de ella.
—¿Nació en Munds?
—No, creo que es de Ohio, o Pensilvania, ya que se... a Susie no le gusta hablar de su familia.
—¿Por qué?
—¡¿Como que por qué?! —le peló los ojos a su hermano—. ¡Es doloroso!
El detective siguió comiendo.
—A toda esta... ¿a qué se viene todo ese interés por Susie? ¿te gusta?
Jack se atragantó con un pedazo de pizza.
—¿Gustarme?—se rió—. ¡Es una niña! podría ir hasta preso.
—¿Y que?... en el amor no hay edad.
—Es un delito. Ella aún es menor. No... no podría fijarme en ella.
Laura sonrió.
—¡Que lastima!... tengo una leve sospecha de que ella está enamorada de ti. La he visto como te mira, y como se entusiasma cuando hablo de ti.
El hombre miró a su hermana curioso.
—¿Tu crees?
—Si... ella no sabe que te huelen los pies, ronca en las noches y tienes pelo en el culo.
Ambos se rieron.
—Quizás ese video lo subió ese tal anónimo—volvió a cambiar de tema, no tenía ganas de hablar de una posible relación con Susie porque eso nunca sucedería.
La chica se sorprendió.
—¿Susie te contó de él?
—¿Contarme?
La atencion de Jack estaba a mil.
—Si... ha recibido mensajes extraños de alguien llamado anónimo. Una carta donde la invitaba al s******o, además, de cosas extrañas que han pasado. Ella no sabe quién es.
Sabe de anónimo. Por eso estaba asustada cuando lo mencioné.
—¿Que decía la carta?—preguntó con interés.
—No se... no me la mostró,solo me lo dijo—se encogió de hombros.
Jack se quedó un buen rato callado, buscando la forma en como Susie estaba relacionada con ese tal anónimo. Tenia que investigarlo, saber el porqué... el trasfondo de todo el asunto. Jeremy había luchado, se suicidó, y estaba seguro que detrás de todo eso había algo más, una pieza importante que estaba ligado a Susie y a ese ignoto.
Vió a su hermana preguntándose que papel desempeñaba en todo el rompecabeza de culpable e inocente.
—Lau...
—¿Si?
—Sabes que puedes confiar en mí ¿cierto?—Laura arrugó las cejas, sin embargo, su hermano añadió —. Sabes que si pasara algo en tu vida por muy grave que sea, puedes contarmelo. Estoy para ti, soy todo oído para ti.
Su hermana frunció el ceño.
—¿Que bicho te picó?
—Estoy hablando muy enserio. Quiero que confíes en mi y tengas la libertad de contarme todo por muy malo que sea. ¿Okey?
—Okey.
Jack se estiró, bostezó. Terminó de comer y sus ojos estaban apunto cerrarse. Vió a su hermana que mensajeaba por celular.
—¿Con quien hablas?
—Con Susie...
—¿A estas hora?
—Esta deprimida.
Suspiró...
—Bueno, son adolescentes. Un día eres joven y al otro día solo anhelas dormir—se levantó de la silla, le dió un beso en la frente a su hermana, acto seguido, subió las escaleras como si fuera un borracho para arrojarse en su cama.
Laura le siguió con la mirada subir las escaleras, sacó su teléfono para seguir respondiendo los textos. Le había mentido a su hermana con respecto a quien hablaba, aunque por un momento se sintió mal, luego, se relajó, Jack no podía saber muchas cosas.
Miró la pantalla de su celular.
Secreto...
¿No vemos mañana por la noche en el mismo lugar de siempre?
Laura lo pensó, era peligroso estar en horas de la noche por la calle.
Se lamió los labios, hasta que se decidió.
Si, en el mismo lugar de siempre...
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Los Leo... dejen sus comentarios mis amores...