
En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
Ella estaba en el principio con Dios.
Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.
En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Jn 1, 1-5
El Señor nos creó, y nos asignó una misión a cada uno.
Fuimos creados para ustedes, para cuidarlos, para guiarlos, para luchar contra aquellos que no ven, para orar por ustedes y sobre todo para amarlos como Él los ama.
Nosotros... somos llamados sus ángeles, y estamos listos para luchar contra todo para que ustedes puedan volver a casa.
Por eso mi querida alma, aquí estoy, te cuido, te acompaño y te amo... desde el primer instante.

