Luego de la petición de matrimonio nos quedamos durante el fin de semana en París, solo disfrutando de nosotros dos. Al llegar a Milán, Kevin tenía a nuestros amigos y Nonno en casa esperándonos, les avisamos a todos nuestras novedades y estallaron en gritos de alegría y emoción. - Que maravillosa noticia, ya era hora que te pusieras serio con mi nieta - le dice con un gesto serio mi abuelo a Kevin. - Siempre he ido en serio con ella, y ahora más que nunca - acaricia mi vientre mientras responde. -¿Y ya tienen una fecha vista? - nos pregunga Olga súper emocionada. - No, recién me lo pidió el viernes. Además quiero esperar a que nazca el bebé y después casarnos - todos asienten en acuerdo excepto mi futuro esposo. - No, no puedo esperar tanto - niega con la cabeza, lo miro sin ent

