Busco con la mano el maldito despertador, pero no doy con él, por lo que me levanto y al verlo, lo reboleo hacia la otra punta de mi habitación. Vuelvo a acostarme y frustrada me cubro con la manta para volver a dormir cinco minutos más, pero es imposible, el maldito sonido me desvelo y ahora tendré que levantarme. Hacía tantas noches que no lograba dormir mas de dos horas seguidas y esta noche logre conciliar el sueño rápido, mi cabeza por un día estuvo silenciada y aunque no fue suficiente, descanse bastante. Decido ponerme de pie e ir a darme un baño, cuando estoy lista, bajo a prepararme algo para desayunar y al abrir la lacena maldije. - Creo que es hora de hacer las compras. Con eso en mente, me calzo unas zapatillas cómodas y tomando mi bolso me dirijo primero al hospita

