- ¿Qué haces aquí? El rechazo en su voz es evidente, pero el miedo también y eso me toma por sorpresa. Tan segura de sí misma que parecía. - Yo… necesito hablar con Julián. - ¿Para qué? – pregunta a la defensiva. - Es algo personal – me limito a decir y ella asiente mirando hacia otro lado. - Te arrepentiste. – divaga. - ¿Cómo dices? - Está claro, Julián es una persona maravillosa – vuelve su mirada hacia mi y sus ojos tan fijos en mi me inquietan. – te arrepentiste de dejarlo ir y ahora vienes a recuperarlo ¿o me equivoco? - Yo… - ¿Por qué? ¿eres consiente de todo lo que sufrió? - No fue mi intención. – me justifico. - Lo dejaste hecho pedazos y yo estuve ahí, yo me encargué de levantar cada pedazo de su coraz

