Podría decirse que, mi conciencia me despertó, no había puesto alarma porque, no quería despertar a Jaez que estaba dormido, me había acostado con el recuerdo en la cabeza de que tenía que ir a trabajar en tan solo horas y, el sol comenzaba a ocultarse. Como pude, intente zafarme de su agarre para vestirme y poder irme. Me había duchado así que, no necesitaba hacerlo ahora. Me vestí con ropa cómoda, en el bar siempre solía a hacer mi cambio de ropa, por el hecho de que no saldré de mi casa media desnuda para que los vecinos llegasen a verme y el rumor se esparza, no necesitaba eso ahora. Ate mi cabello en una cola baja, toma mi habitual bolso y, con eso ya estaba lista. Me incline un poco sobre la cama, llegando a su lado, sus ojos permanecían cerrados, su respiración tan calmada co

