***NARRA PALOMA*** Esa noche estuvimos Julián y yo un rato más en casa de Perla, platicando de la tienda, de ella, de mi difunto padre, de muchas cosas para romper más esa capa de hielo que estaba instalada entre ella y yo, de toda una vida separadas y era totalmente comprensible la reacción de mi hermana deberme como una desconocida, yo así también la veía a ella pero poco a poco esperaba que eso cambiara para bien. Después de estar con mi hermana y de prácticamente cenar con ella, Julián y yo nos fuimos a su departamento para hacer nuestra rutina de siempre y dormir temprano. Al día siguiente, me levanté muy temprano y fuimos a correr Julián y yo como casi todos los días. Dejamos puesto el café y regresando de correr, nos metimos a bañar y después desayunamos como siempre en la paz de

