***NARRA PALOMA*** Seguí con mis pendientes en la tienda, mientras escuchaba a Lauren y a Perla platicar sobre el trabajo. Perla estaba muy animada y deseosa de aprender, eso a mí me daba muchísimo gusto, ya que después de todo lo que ella había sufrido merecía tener al menos un poco de felicidad y de estabilidad en el trabajo. Llegaron algunas clientas a mi tienda a las que asesoré con unos vestidos de fiesta que querían comprar. Perla y Lauren atendieron a otra señora que buscaba un vestido para regalar, así pasó la primera mañana de Perla en el trabajo. Hasta que llegó la hora de la comida. –Hola chicas, ¿Siguen con mucho trabajo? – Les pregunté a Lauren y a Perla – Pensaba en que pidamos algo de comer. –Hola Paloma, ya casi estamos por terminar – Respondió Lauren – A mí se me antoja

