Prólogo del autor-18

1986 Palabras

—Se refiere al robo y cosas así, ¿no? —Sí. Escucha: quédate aquí a mi disposición, porque podría necesitar más información por tu parte: deja tu fusil a otro…. Ah, bien, veo que están llegando nuestros refuerzos… mmm… pero muy pocos… bien, al menos también vienen las ambulancias detrás. Escuchadme ahora, Piombimi, después de que se lleven a los heridos, partís de inmediato con el grupo al Castillo de San Elmo. Yo me uno a vosotros en cuanto pueda. —A sus órdenes. Mariapia le espetó a Vittorio: —¡También yo quiero combatir de inmediato! —No, combatirás más tarde, iremos juntos al Castillo de San Elmo: tomaremos un auto o una moto y allí te llevaré, pero ahora te quedas aquí: es una orden de policía, no una invitación —En realidad no solo no tenía permiso de conducir, sino que ni siquie

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR