Abigail después de shock comenzó a llorar y a llamar a su hija de manera histérica. Eliam al verla así se desespera y va y le compro medicamentos para los nervios y eso la mantuvo dormida por varias horas. Somnolienta la joven escucha el timbre de su teléfono celular y responde como una sonámbula pero al oír la voz de la persona que juro hacerle daño se despabila y presta atención a la llamada. -Steven, devuelve a mi hija - gritaba, lloraba asustada, el pánico la domina. -Ella también es mi hija- hizo silencio corto - escúchame bien Abigail - guardo silencio como si pensara lo que iba a decir en ese momento - a tu hija no le pasara nada, pero eso depende solo de ti y de tu maldito amante- reía. Abigail se aferraba al teléfono. -Por favor, Steven- suplica. -Mañana nos casamos,

