Sentada en una cafetería, Abigail nerviosa espera la llegada de Eliam. Ella le dijo a su madre que después de que hablara con él ella le llevara la niña al lugar. Esperaría primero su reacción a la confesión que ella tenía que hacerle y después le presentaría a la niña. Los nervios causaban un mover en su interior, la espera le provocaba hasta nausea. Miraba de manera nerviosa la puerta y pronto se abren la puerta y lo ve llegar. El corazón de la joven da un brinco de emoción y a la vez de incertidumbre por adivinar la reacción de él cuando se entere que ella le oculto la existencia de su hija. Él al verla en su rostro se muestra una sonrisa que le ilumina el rostro maravillosamente, lanza un suspiro y nerviosa le sonríe. No ha podido dormir de solo pensar en aquel encuentr

