Willow.
Lleva una bata blanca sobre sus hombros que se ondea con el viento haciéndola parecer una capa de super héroe, es una puta locura.
Tiene una mirada suave y sostiene de la mano a una enfermera.
-Sé que no debería Doctor, pero usted es tan… bueno con todo el mundo, jamás conocí a nadie tan desinteresado, no espero que corresponda mis sentimientos, yo solo… yo solo quería decírselo.
Me compadezco de la menuda mujer, es decir es preciosa incluso a unos metros de distancia lo sé y él es un imbécil, es obvio que no la merece.
El Snob lleva la mano de la chica a su boca y la besa con suavidad.
-Eres una mujer increíble y cualquier hombre se volvería loco por tenerte a su lado, además de ser hermosa eres inteligente y trabajadora, estoy seguro de que algún día encontraras a alguien que te ame como mereces.
La chica parece hipnotizada, le doy un sorbo más a mi café rodando los ojos, es como una película romántica de bajo presupuesto, la mirada del enorme hombre es cálida, incluso cariñosa, me preocupa que actué tan jodidamente natural, me da escalofríos.
-Siento mucho quitarle el tiempo, sé que debe estar ocupado.
-Jamás serás una perdida de tiempo, entregar tus sentimientos es un enorme acto de valentía y estoy halagado de que una mujer como tú me encuentre digno de ellos.
“¿Quién es? ¿Un maldito poeta? ¿Por qué usa esas palabras?”
La mujer sonríe y se aleja un paso, dios… ¿soy acaso la estúpida? La posibilidad de que en realidad sea una buena persona pasa por mi cabeza, es decir, claro que las personas pueden tener preferencias sexuales extrañas y pueden ser terriblemente idiotas si tienen un mal día, incluso yo lo he sido, no por ello deberían ser condenados, tal vez me equivoque con él.
“No olvides que tiro la copa de vino sobre tus vans favoritos”
-Gracias… y, ¿podríamos mantener esto entre nosotros?
-Por supuesto, será nuestro secreto.
La enfermera se aleja deteniéndose al borde de la puerta.
-¿Doctor?
-¿Si?
-Si no trabajáramos juntos, usted… ¿saldría conmigo?
Parece analizar la pregunta, suelta una risa amable de las que te entrega alguien que se esfuerza por venderte un producto, como si su vida dependiera de ello.
-Si ese fuera el caso… hace mucho que te habría invitado a cenar.- él le guiña un ojo y ella se marcha con una enorme satisfacción en el rostro.
“Wow…”
Cuando no hay rastro de la mujer suelta un suspiro, saca su móvil del bolsillo y lo lleva directo a su oído, esta haciendo una llamada con el semblante terriblemente duro.
-Soy yo.- el tono en su voz se endureció, no queda nada del tipo amable que acabo de escuchar.- La chica que siempre esta a mi alrededor, ya sabes la rubia con la risa desagradable… despídela de una buena vez es una maldita molestia y acabo de verla follando con un enfermero.
Ruedo los ojos desviando la mirada, es un maldito mentiroso, sabía que no estaba equivocada.
¿Cómo puede fingir así? ¿Por qué le diría todas esas cosas? ¿Y quien demonios se cree para despedir a alguien que solo le entrego su corazón? Además, ese último dato… no parece ser verdad, ella estaba aquí, frente a mis ojos.
-No lo sé, encárgate de ella y asegúrate de que nunca encuentre otro maldito empleo es tan molesta que tengo la intención de hacerle pagar por el tiempo que me hizo perder.
Una sonrisa siniestra invade su rostro, una persona diferente vive en él, ¿tiene doble personalidad?
“No, solo es un estúpido de mierda”
Como la mayoría de los hombres así que no me sorprende, me burlo silenciosamente de él, siento lastima siendo sincera.
Esta a punto de irse cuando un sonido lo detiene en seco, incluso yo me paralizo, mi móvil vibra con el sonido de Aplause de Lady Gaga, se gira lentamente cual asesino a punto de desollar a su víctima, se me hiela la sangre cuando sus ojos verdes me capturan.
Termina la llamada presentándome su absoluta atención, aprieta la mandíbula.
-¿Hace cuanto que estas aquí?
No respondo, no me muevo porque tal vez si no lo hago se marche pensando que soy una ilusión óptica, es muy estúpido de mi parte, pero quiero creerlo.
Da un paso tras otro, siento el peligro arremolinándose en mi cuello, erizando cada uno de mis poros, mi móvil vuelve a sonar, estoy segura de que Kilian se esta volviendo loco buscándome, aprieto el vaso de café en mis manos, ¿bajo la temperatura? ¿Por qué hace tanto frío?
-¿No me oíste? ¿Hace cuanto jodido tiempo estas escuchando?
Sostengo su mirada, sin importar cuanto quiera responder a ello, no puedo, así que hago lo único que sé, me pongo de pie obligando a mis pies a caminar, obviamente no iba a dejarme tan fácil, me detiene tomándome del brazo con fuerza, esto esta comenzando a molestarme, no soy esas mujeres a las que puede convencer con palabras dulces, no voy a aceptar ni una palabra que se deslice de su mentirosa lengua.
Arrebato mi cuerpo de su agarre, es más rápido que yo porque al mismo tiempo me sostiene de la mandíbula provocándome un dolor agudo.
-¿Te comieron la lengua los ratones niña?
Sus ojos buscan desesperadamente algo, lo sé porque lo he visto antes, me obligaron a soportar esa mierda durante años, no se rendirá, quiere escucharme y creo que ahora quiero cabrearlo incluso mas duro. Sonrió como él lo hizo hace apenas unos minutos, la maldad crece como una enredadera por mis extremidades, el desafió se corre por mi sangre como heroína.
-¿Quién eres?.- pregunta lamiéndose los labios, observo el movimiento pensando cosas que no debería, situaciones que lo involucran de pie sobre mi pidiéndome que abra la boca.
“concéntrate Willow”
Su cercanía me obliga a respirar su aroma, huele a algo familiar, lo sé, solo que no puedo recordar en qué lugar se juntan los cítricos, canela, sándalo y ese matiz de mi lugar favorito, parece que estoy oliendo la ducha de un hombre justo después de pasar todo el día nadando en el mar.
Un atisbo de reconocimiento destella en sus ojos, su agarre se afloja, mi mente se esfuerza por mantenerme cuerda.
Un bip.
Bip.
Bip.
Bip.
Su mano se mueve debajo de su bata blanca, revisa el móvil en su pantalón.
Maldice en voz baja acercándome a su rostro, sus labios rozan el lóbulo de mi oreja con su aliento goteando sobre la curva de mi cuello provocándome un hormigueo en todo el cuerpo.
-Deja de aparecer frente a mi o pensare que esto es más que una puta coincidencia, no seré tan amable la próxima vez.- Aspira profundamente mi aroma guardándolo en su malévolo cuerpo.- Y no estoy ni siquiera cerca de terminar contigo sunshine.
Soy una completa estúpida, no me muevo, lo único que hago es observar, la manera en la que sus labios se humedecen cuando pasa la lengua por ellos, la manera en la que sus ojos parecen examinarme, es… enfermo si soy sincera.
-¡Ah! Y mantén esa bonita boca cerrada. ¿Me escuchaste?
Aprieto los puños a mis costados considerando lo que puedo hacerle, pero antes de que pueda soltarle un golpe se aleja dejando un enorme vació en mi estómago, no me di cuenta de que no estaba respirando, pero cuando se marcha mis pulmones se llenan de aire y mi cabeza da vueltas.
Esta loco, total y completamente loco, ¿lo terrible? Creer que es atractivo me vuelve todavía más loca.