Había llegado el día del juicio donde Victoria estaba nerviosa porque la decisión que se tomara definiría el futuro de todos literalmente. Había llegado a su celda donde había rezado un rosario al lado de sus compañeros de celda para poder irse colocando las esposas nuevamente, siendo llevada por la guardia hacia la salida, subiéndose al carro policial directo al juzgado. Cuando llegó se encontró con su familia de lejos, estaba Felipe con Ana y su madre, pero sentía que estaba pálida, eso le preocupaba bastante. — Levántense, por favor daremos el dictamen final — Dijo el juez con seriedad, Victoria tenía nervios porque había escuchado que su padre se declaró culpable pero no le quitó la culpabilidad que le estaba brindando a ella. Mientras que, a José le había otorgado 20 años de pris

