Felipe salió corriendo hacia el hospital sintiendo que se le salía el alma, no podía perderla ni a ella ni al bebe así fuera un solo intento de aborto. No lo permitiría, además no entendía cómo iba a suceder eso si iba a visitar a su madre. Llegó al hospital preguntando en recepción acompañado por Marcela quien se sentó en la sala de espera con la madre de aquella; Felipe frunció el ceño, pero no dio importancia si no que entro a la habitación para que su corazón se tranquilizara al verla tranquila, mientras miraba por la ventana y todavía con el aumento mínimo de su abdomen. — ¿Te encuentras bien? ¿cómo sucedió? — Pregunto cogiéndola de las manos, moriría si ella se fuera antes de que lograran ser felices —, Me preocupaste. — Si, perdóname realmente te mentí — Confesó Victoria mir

