-Muy bien, Amy – me dice el dependiente de la óptica mientras observa mis lentes -. Puedo repararlos de manera provisoria, pero sería bueno que los cambies lo antes posible. -Pero para eso, primero necesita un especialista, ¿verdad? – responde Abraham por mí -. -Así es, puedo agendar una cita para más tarde o puedo hacerlos entrar de inmediato, en este momento nuestro oftalmólogo está libre – dice el chico con una sonrisa, creo… sin lentes, no enfoco bien -. -Perfecto, lo haremos ahora – dice Abraham y lo miro con cara de súplica -. No, Amy, este es el momento. Lo demás puede esperar. -Pero… mi trabajo… -Que lo hagan otros. -Mientras yo me encargo de tus lentes, puedes pasar con el especialista. -¿Puedo entrar con ella? – pero Abraham no espera la respuesta, ya va caminando por dond

