Tony Marino cruzó la frontera por la bifurcación de Friedrichstraße y Mauerstraße. Conocido como Checkpoint Charlie, era el punto de acceso de extranjeros al Este de Berlín. Pasó por una puerta en la parte occidental; un soldado norteamericano, de soslayo, le entregó sus documentos, cruzó una franja de tierra entre los puestos y declaró en una barraca albariza donde se ubicaban los guardias de la Alemania Oriental que daba acceso a una construcción con dos más sentados tras un mostrador, a lo cuales les mostró sus papeles. —Vacie sus bolsillos —dijo el primer guardia en tanto que el segundo examinaba sus documentos. Marino sacó su cartera, un juego de llaves, algo de dinero y un cepillo de dientes nuevo, al que el guardia no quitaba ojo, y lo puso todo sobre el mostrador. El tema de la e

