Un año después más tarde... Era cerca del mediodía, el sol brillaba a su máximo esplendor, los pajaritos cantaban sobre las copas de los árboles y Sam corría por todos lados, mientras que Jack estaba sentado en un banco frente a un gran ventanal y desde ese lugar observaba cómo las personas se saludaban entre sí y se ubicaban en los lugares asignados. Él movía insistentemente sus pies, estaba ansioso y deseaba salir del cuarto principal y correr por la pradera, jugar con su perro o hacer cualquier otra cosa en vez de estar esperando a su madre. Cansado y aburrido estaba a punto de protestar por décima vez, cuando de repente la puerta del baño se abre y Alexia se deslizó suavemente hacia él con su rostro iluminado de felicidad. Jack se quedó en silencio y con asombro llevó sus manos hast
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


