Era temprano a la mañana y como todos los días en el hospital, los doctores hacían el cambio de guardia y su última ronda donde le informaban a su reemplazo el parte médico de cada paciente. En estos momentos el doctor Damion luego de una difícil y extenuante noche se encontraba en la habitación 306 hablando con su colega la doctora Thermo. Él solo deseaba ir a casa a descansar sin embargo debía continuar por media hora más dentro del nosocomio. En el cuarto todo parecía normal, no había ningún cambio aparente en la paciente que aún permanecía en un sueño profundo y sin intenciones de despertar. — Como verás, la señora Corin Smith, aún continúa sedada y en coma profundo, no han variado sus signos vitales en las últimas cuarenta y ocho horas y creemos que permanecerá en ese estado por u

