Landon con paso firme y decidido caminó por el largo pasillo hasta llegar a la sección de terapia intensiva, como era de esperar el silencio era absoluto y los doctores se encontraban en una cabina de monitoreo junto a un par de enfermeras, con calma golpeó la puerta y esperó a ser atendido. Necesitaba hablar con los doctores e informarse sobre el estado de salud del paciente pero las respuestas que le dieron no eran del todo favorables y eso lo desanimó. Jeyco no presentaba ninguna mejoría y cada hora que pasaba empeoraba su salud. —¿Está seguro?—preguntó y su semblante se endureció, no era justo escuchar ese parte médico, ese desgraciado merecía sufrir y no tener una muerte controlada, en un hospital. — Lo siento, pero su estado es crítico y no creemos que mejore, al menos sus exáme

