Eran las diez de la mañana cuando Alexia, junto a Clarissa y el pequeño Jack llegaron al hospital, ella le había prometido a Erick que llegarían a ese horario y él sabía que su novia era muy puntual, sin embargo al llegar al pasillo de la sala donde se encontraba Erick por casualidad se encontraron con el doctor y Alexia no dudo en preguntar sobre la evolución de su novio. Los minutos pasaban y Jack estaba muy ansioso, quería entrar a ver a su padre entonces interrumpiendo la conversación tomó el brazo de su madre y lo jalo para llamar su atención. — Mamá, ya quiero ver a papá —dijo con sus ojitos llenos de ilusión. — De acuerdo, puedes pasar mientras hablo con el doctor, pero no puedes correr ni gritar, hay otros pacientes en el cuarto que necesitan descansar —ordenó la madre. — Está

