Ana Abro mis ojos y me duele demasiado la cabeza, llevo mis manos a mi rostro y tengo manchas de sangre, creo que es por el fuerte golpe que recibí, todo está muy oscuro pero observó lo que mis ojos me permiten ver no puede ser otra vez estoy encerrada en el sótano, Ricardo es un maldito que más quiere de mí, si se llevó los más hermoso que había en mi vida, se viene a mi mente los recuerdos de mis padres como un torbellino que amenaza con destruir todo a su pasó, aun me niego a creer que mis padres ya no están más a mi lado ¡fue mi culpa! me recrimino una y otra vez… Perdónenme papitos, se que yo los lleve a este gran desastre me culpo una y otra vez, la soledad que siento en mi pecho es como un abismo en el cual caí hasta al fondo y no creo poder escapar, son tantos momentos inolvidab

