Ricardo Salgo de la habitación de Ana, hecho una furia no se que me pasó, ¿por qué le dije que la amaba?, llevo mis manos a mis labios y aún siento el calor de sus suaves besos , no entiendo como me deje llevar, se que ella todavía me ama, me lo dijo su cuerpo, sus caricias y esos besos ella no puso resistencia a pesar de todo el daño que le he causado, nunca pensé que verla ahí acostada en la cama sumida en sus pensamientos iba a despertar ese deseo que llevo dentro de mi, es un fuego que quema mi pecho, es como un volcán en erupción que cada día se llena más y más de fuego, como quisiera volver el tiempo y no haberle causado tanto daño a mi niña, se que nunca voy a poder corresponder al amor que Ana me brindó, mis demonios y está oscuridad en la que me encuentro, nunca me va permitir

