LA GRAN DESINVERSIÓN PARTE 2 No había una nota. No había fotos. Solo una hoja de papel y un pequeño objeto metálico. Era una llave. La llave de mi propio despacho. La carta decía: "Killian, En economía, un activo tóxico es aquel que parece valioso en el balance, pero que en realidad destruye el capital desde dentro. Tú eres el activo más tóxico que he conocido jamás. Vi el mensaje de Julian en el avión. Vi la apuesta. Vi el precio que le pusiste a mi virginidad y a mi confianza: un Aston Martin y unas acciones en Singapur. Es una valoración interesante, aunque, como estratega, debo decirte que infravaloraste el riesgo de salida. Me voy. No me busques. No pierdas el tiempo usando tus recursos para rastrearme; he pasado los últimos días borrando cada huella que pude. No hay nada que

